Pego la noticia extraída del Diario La Tribuna:
Un incendio destruye parte de las instalaciones de un taller de orfebrería en Torralba
El fuego, que se originó al prenderse la pez, no causó daños personales ni a los 25 trabajadores ni a los clientes que había de Córdoba y Granada
P. VELASCOUn incendio destruyó ayer parte de las instalaciones de la Orfebrería Ramón Orovio de la Torre en Torralba de Calatrava, uno de los talleres más conocidos de la provincia donde se restauran piezas de arte sacro procedentes de hermandades de toda España. Afortunadamente el fuego, que se originó cuando uno de los empleados calentaba la pez (un líquido inflamable que utilizan para cubrir los tubos de cobre o metal), no causó daños personales a pesar de que en ese momento había unas 30 personas en las instalaciones entre los trabajadores (25) y varios clientes de Córdoba y Granada, como explicó el propietario de la empresa, Ramón Orovio, que consiguieron salir.El incendio comenzó sobre las 10.15 horas en la nave a la que se accede desde la calle Cuerda, «a unos 20 metros de la puerta», comentó uno de los empleados. En un primer momento, los trabajadores intentaron sofocar las llamas con cuatro o cinco extintores que había en la empresa, aunque «todo ha sido muy rápido, no se ha podido hacer nada», aseguraron resignados los empleados que observaban cómo los bomberos controlaban el fuego. El jefe del parque de bomberos de Ciudad Real, Francisco Palma, explicó que normalmente cuando arde este material «lo pueden sofocar fácilmente ocultándole el aire como una sartén, pero esta vez se les ha ido un poquito más, han agotado cuatro o cinco extintores y posiblemente, según han comentado, han tenido el error de echarle agua y han esparcido el fuego».Palma aseguró que el incendio se comunicó «fácilmente con la oficina que está al lado, donde ha encontrado mucho material combustible». La intervención de los bomberos, quienes controlaron con ventiladores que las llamas no llegaran a las otra cuatro naves de este taller de orfebrería, evitó que los daños materiales fueran mayores. Además, también rompieron los tragaluces del techo para que se ventilaran las instalaciones. «Si no se llega a controlar, las pérdidas hubieran sido gigantescas», apuntó el jefe del parque ciudadrealeño, quien señaló que en las instalaciones había «mucho butano, acetileno, oxígeno y una cantidad de madera y oro chapado que es muy combustible».La peor parte del incendio se la llevaron la oficina y la sala de exposición con algunas de las piezas que elaboran en el taller, así como la nave de la calle Cuerda, donde habrá que cambiar la estructura posiblemente, tal y como indicó Palma, quien añadió que la maquinaria no se ha visto afectada.Esta circunstancia es la que animaba ayer a Ramón Orovio, propietario de la empresa, y su familia a retomar la normalidad «cuanto antes». «Hay que demostrar la fortaleza que se tiene en estas situaciones», manifestó a La Tribuna frente a las instalaciones en las que su familia lleva trabajando 25 años destruidas por el fuego. Orovio valoró que hubieran funcionado las medidas de seguridad para evacuar a todos los trabajadores y no se hubieran producido daños personales, aunque lamentó que no se puedan cumplir los compromisos adquiridos con varias hermandades de Gloria de toda España.
Respecto a los daños, fuentes familiares indicaron que de momento no pueden dar una cifra de las pérdidas o de las piezas que no se pueden recuperar, ya que el perito visitó ayer por la tarde la nave. Lo que quedó totalmente destruido fueron los trabajos que tenían en la exposición, así como dos tallas propias de dos vírgenes y un cristo.
Noticia extraída del Diario La Tribuna Digital de Ciudad Real
Fotografías Rueda Villaverde