miércoles, 23 de abril de 2014

LA PASCUA...

Porque éstas son las fiestas de Pascua
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya Sangre consagra las puertas de los fieles.

jueves, 10 de abril de 2014

DOLORES


Es la Semana Santa más íntima. La que se aprieta entre las manos entrelazadas del Perchel. La Semana Santa de ayer, de hoy y de siempre. Es la Semana Santa de nuestros mayores, nuestra, de nuestros hijos. 

Es el júbilo de un varal rozando el corazón en cada esquina del tiempo. Es la flor y la espina. Es el almíbar y la hiel. Es el gozo y la nostalgia. 

Es el barrio. La ciudad. Somos nosotros mismos en este reencuentro que no conoce del cruel compás del tiempo. Es la Madre, la Reina, la Amiga, la Novia, la Mujer, el Paño de lágrimas y la Sonrisa en las horas dulces. Es todo en todos y de todos. 

Es la tarde y la mañana. Es la gloria pura. Es el gesto, la súplica, la mirada. Es el tacto de la brisa en vaivén de bambalinas. Es la caricia del sol y el abrazo de la luna. Es el beso del alma en la trasera de un palio que se aleja.

Es su Nombre, y es su día. Es viernes y es la dicha. Su tiempo. Nuestra vida. 

Dolores…. 

lunes, 7 de abril de 2014

VIA CRUCIS

14ª Estación JESUS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO (Mc 15, 42-47)

“Ya había caído la tarde (es que era día de preparativos, es decir, víspera de sábado) cuando José de Aritmatea distinguido consejero que aguardaba él también el reino de Dios, armándose de valor, se presentó a Pilatos y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilatos se extrañó de que ya hubiera muerto. Llamó al capitán y le preguntó si hacía mucho que había muerto. Informado por el capitán, concedió el cadáver a José. Este compró una sábana y, descolgando a Jesús, lo envolvió en la sábana, lo puso en el sepulcro excavado en la roca y rodó una losa contra la entrada del sepulcro”. 

Reflexión: Esta no es la última estación del vía crucis. La vía de la cruz, el camino de la vida, no acabará en el sepulcro. La losa no puede hacer enmudecer el canto de la vida porque El es la resurrección y la vida. Y a esa vida yo me uno ya aquí, ahora. Yo quiero Señor, ser tu discípulo y seguirte hasta el fin.