miércoles 21 de marzo de 2012

Celebrada la tercera tertulia de "El Sanedrín"

El pasado lunes tuvo lugar la tercera de las tertulias que cada lunes de Cuaresma organiza El Sanedrín. Para la ocasión contábamos con la presencia de 4 presidentes de grupos jóvenes de nuestra ciudad, y con la pregonera de la juventud 2012. El título de la tertulia era: "Los jóvenes cofrades, ¿es éste el futuro de la Semana Santa?"

Comenzó la tertulia opinando sobre el estado actual de los grupos jóvenes de Ciudad Real, debatiendo sobre la ganancia en cantidad y la ganancia o pérdida de calidad en estos grupos de nuestra ciudad.


La formación cofrade y cristiana y la relación con las Juntas de Gobierno fueron los siguientes puntos a tratar. Después se preguntó sobre la necesidad o no de una vocalía de juventud en la Asoc. de Cofradías, la cual desapareció el pasado año. Los asistentes comentaron que fue una buena idea de la Asociación de Cofradías, no necesaria pero sí útil, aunque comentaron algunos asistentes que fracasó por la falta de capacidad de la persona que estaba al frente. Se trataron otros muchos temas como los proyectos de estos grupos y la relación entre ellos existente. También se analizó el tercer pregón de la juventud que fue pronunciado por Sonia Sánchez- Molero.


No obstante, las conclusiones fueron muy buenas y se piensa que la S.Santa tiene el futuro asegurado. La mayoría de los grupos jóvenes de nuestra ciudad estuvieron representados, y la tertulia contó con una grandísima afluencia de gente, lo cual debido a la participación de todos, nos llevó a disfrutar de una tertulia de más de dos horas.


VIA CRUCIS para la Cuaresma...

Duodécima Estación
El des­cen­di­miento de la cruz


«Pilatos mandó que se lo en­tre­garan» (Mt 27, 57).
«José, to­mando el cuerpo de Jesús, lo en­volvió en una sá­bana limpia» (Mt 27, 59).
Cristo ha muerto y hay que ba­jarlo de la cruz. Acerquémonos a la Virgen y com­par­tamos su dolor. ¡Qué pa­saría por su mente! «¿Quién me lo ba­jará? ¿Dónde lo co­lo­caré?» Y re­pe­tiría de nuevo como en Nazaret: «¡Hágase!» Pero ahora está más unida a la en­trega in­con­di­cional de su Hijo: «Todo está con­su­mado». Entonces apa­re­cieron José de Arimatea y Nicodemo, que, aunque per­te­ne­cientes al Sanedrín, no ha­bían te­nido parte en la muerte del Señor. Son ellos quienes piden a Pilatos el cuerpo del Maestro para co­lo­carlo en un se­pulcro nuevo, de su pro­piedad, que es­taba cerca del Calvario.
Cristo ha fra­ca­sado, ha­ciendo suyos todos los fra­casos de la Humanidad. El Hijo del hombre ha sido eli­mi­nado y ha com­par­tido la suerte de los que, por dis­tintas ra­zones, han sido con­si­de­rados la es­coria de la Humanidad, porque no saben, no pueden, no valen. Son, entre otros, las víc­timas del sida, que, con las llagas de su cruz, es­peran que al­guien se ocupe de ellos.

lunes 19 de marzo de 2012

Esta noche, última tertulia del Sanedrín

Como bien dice en su plazuela, D. Paco Turrillo, hoy, le pese a quien le pese, tendrá lugar la tercera tertulia de esta Cuaresma del Sanedrín, tertulia cofrade que se realiza todos los lunes de Cuaresma en el Bar California (c/Palma esquina con Plaza de San Francisco)

El tema de hoy será:

Los jóvenes cofrades: ¿Es éste el futuro de la Semana Santa?

Para ello contaremos hoy con la presencia de varios presidentes de varios Grupos Jóvenes, así como con la pregonera de la Juventud de este 2012... Esta noche estarán con nosotros:

Dña. Sara Bastante Valero - Presidenta del Grupo Joven de Las Penas


Dña. Alba Heredia, presidenta del Grupo Joven del Cristo de la Caridad


D. Alberto Blanco Carrillo, presidente del Grupo Joven de la Esperanza


D. Raúl Morales Ocaña, presidente del Grupo Joven del Cristo de la Piedad


Dña. Sonia Sánchez- Molero, Pregonera de la Juventud 2012


Y como no podía ser de otra manera, tendremos un moderador de categoría, pues dirigirá la contienda (o al menos lo intentará) D. Miguel Barba Ortiz...

Recuerden... 

LOS LUNES DE CUARESMA SE REÚNE EL SANEDRÍN

VIA CRUCIS para la Cuaresma...

Undécima Estación
Jesús muere en la cruz


«Jesús, cla­mando con voz po­tente, dijo: “Padre, a tus manos en­co­miendo mi es­pí­ritu”. Y, dicho esto, ex­piró» (Lc 23, 46).

«Pero al llegar a Jesús, viendo que ya había muerto, no le que­braron las piernas» (Jn 19, 33).
Era sá­bado, el día de la pre­pa­ra­ción para la fiesta de la Pascua. Pilatos au­to­rizó que les que­braran las piernas para ace­le­rarles la muerte y no que­daran col­gados du­rante la fiesta. Jesús ya había muerto, y un sol­dado, para ase­gu­rarse, le tras­pasó el co­razón con una lanza. Así se cum­plieron las Escrituras: No le que­brarán ni un hueso.
El sol se os­cu­reció y el velo del Templo se rasgó por la mitad. Tembló la tierra… Es mo­mento sa­grado de con­tem­pla­ción. Es mo­mento de ado­ra­ción, de si­tuarse frente al cuerpo de nuestro Redentor: sin vida, ma­cha­cado, tri­tu­rado, col­gado…, pa­gando el precio de nues­tras mal­dades, de mis maldades…
Señor, pequé, ¡ten mi­se­ri­cordia de mí, pe­cador! Amén.
Jesús muere por mí. Jesús me al­canza la mi­se­ri­cordia del Padre. Jesús paga todo lo que yo debía. ¿Qué hago yo por Él?
Ante el drama de tantas per­sonas cru­ci­fi­cadas por di­fe­rentes dis­ca­pa­ci­dades, ¿lucho por ex­tender y pro­clamar la dig­nidad de la per­sona y el Evangelio de la vida?

viernes 16 de marzo de 2012

VIA CRUCIS para la Cuaresma...

Décima Estación
Jesús es cla­vado en la cruz


Y cuando lle­garon al lugar lla­mado «La Calavera», lo cru­ci­fi­caron allí, a Él y a los mal­he­chores, uno a la de­recha y otro a la iz­quierda (Lc 23, 33).

Habían con­du­cido a Jesús hasta el Gólgota. No iba solo, lo acom­pa­ñaban dos la­drones que tam­bién se­rían cru­ci­fi­cados. Lo cru­ci­fi­caron; y, con Él, a otros dos, uno a cada lado, y en medio, Jesús (Jn 19, 18). ¡Qué imagen tan sim­bó­lica! El Cordero que quita el pe­cado del mundo se hace pe­cado y paga por los demás. El gran pe­cado del mundo es la men­tira de Satanás, y a Jesús lo con­denan por de­clarar la Verdad: su ser Hijo de Dios. La verdad es el ar­gu­mento para jus­ti­ficar la cru­ci­fi­xión. Es im­po­sible des­cribir lo que pa­deció fí­si­ca­mente el cuerpo de Cristo col­gando de la cruz, lo que su­frió mo­ral­mente al verse des­nudo cru­ci­fi­cado entre dos mal­he­chores y sen­ti­men­tal­mente, al en­con­trarse aban­do­nado de los suyos.
Jesús en la cruz acoge el su­fri­miento de todos los que viven cla­vados a si­tua­ciones do­lo­rosas, como tantos pa­dres y ma­dres de fa­milia, y tantos jó­venes, que, por falta de tra­bajo, viven en la pre­ca­riedad, en la po­breza y la des­es­pe­ranza, sin los re­cursos ne­ce­sa­rios para sacar ade­lante a sus fa­mi­lias y llevar una vida 

jueves 15 de marzo de 2012

Allí donde el sol muere...


Definitivamente ya es Cuaresma… Necesitaba detenerme en el tiempo que no pasa… y lo conseguí. O mejor dicho, la Cuaresma le ganó la partida a mis cosas, para llenarme con la mansa luz del tiempo grande.

A cualquiera que no sea cofrade le parecerá algo absurdo, irracional… pero los cofrades sabemos que la verdadera Cuaresma no se marca en cifras objetivas o en silogismos lógicos. La esencia de este tiempo luminoso no habita en las mentes racionales y sistematizadas. Esa esencia tiene algo de locura, de percepción de lo no sensible que, paradójicamente llega hasta nosotros a través de los sentidos…

Sabía que Él me esperaba. Y lo hace sin prisas. Lleva casi dos mil años atado a una Columna para esperarnos. No nos pide nada a cambio y sin embargo nos regala tanto…

Ayer lo entendí, y decidí darme el tiempo necesario para descansar en Él. Sé que fue culpa suya, aunque yo quiera atribuirme el mérito. Fue su voz, que resonó silenciosa en mitad de este mundano ruido.

Su voz suena a música de capilla, a compás de paso de palio, a grito desgarrador de corneta. Y se hace presente en la lentitud del paseo, en la sensación de la brisa cálida del atardecer, en la flor blanca que renace a la vida en primavera. Y Él es luz, porque la luz sólo se presta voluntariamente a morir donde Él habita. El ocaso no existe, porque allí donde el Sol muere surge la Luz de mi Padre Bueno…

Aquéllos a los que el corazón no les late al compás de esta vida renovada, no lo entenderán... Pero Dios se hace presente en el lubricán que se agota tras el Parque… Allí está la Luz verdadera.

Bastó abrir Su puerta… allí estaba, aguardándome en mis cosas, que son las suyas, porque lo es todo para mí… Me acerqué, y todo se condensó en una caricia… simplemente.

Porque a veces, Dios acaricia en los tiernos besos de una niña que aprende a santiguarse delante de Aquél al que sus padres han encomendado sus días…

Tan sencillo, y a veces tan difícil de ver… Dios es Bondad… y nos gana para Él en Cuaresma…