martes, 11 de octubre de 2011

Santa Teresa de Jesús

Llevaba tiempo queriendo hacer esta entrada pues, el pasado mes de agosto, pude disfrutar de unos días en familia en la preciosa ciudad de Ávila... ciudad natal de Santa Teresa.

Allí, como no puede ser de otra manera, contemplé los lugares por los que pasó durante su vida, comprendí, aún más, su importancia en el seno de la iglesia, me acordé mucho de todas las hermanas que habitan en el convento Carmelita de Ciudad Real, y de la persona que cada año hace que se me encoja el corazón al ver, in situ, como es la vida dedicada al Señor en las más profundas entrañas del Convento. A todas las personas que hacen posible en Ciudad Real los cultos que comienzan el próximo jueves y la procesión del día 15 de octubre. En especial al Jefe de la Plazuela, Paco Turrillo, y a dos personas ejemplares y cofrades, Carmelo Rodríguez (gracias por el detalle del pasado sábado) y Juan Carlos Vela...



Nace Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada en Ávila el 28 de marzo de 1515. Sobre la casa en la que nació, se levantó en 1636, una Capilla con su nombre bajo el patrocinio del Conde Duque de Olivares. Hoy, sirve de lugar de culto a Santa Teresa de Jesús, y además, es uno de los conventos en el que viven y meditan Carmelitas Descalzos. En la actualidad, las carmelitas descalzas son aprox. 14.000 en 835 conventos en el mundo. Los carmelitas descalzos son 3.800 en 490 conventos. Fachada principal del Convento




Interior del templo.



A los dieciocho años, entra en el Carmelo. A los cuarenta y cinco años, para responder a las gracias extraordinarias del Señor, emprende una nueva vida cuya divisa será: «O sufrir o morir». Es entonces cuando funda el convento de San José de Ávila, primero de los quince Carmelos que establecerá en España. Huerto en el que durante su infancia jugó Santa Teresa de Jesús con sus 10 hermanos. Capilla situada sobre su habitación. Fue visitada por Juan Pablo II. El altar se sitúa el sitio exacto donde nació



Con San Juan de la Cruz, introdujo la gran reforma carmelitana.

Sus escritos son un modelo seguro en los caminos de la plegaria y de la perfección. Murió en Alba de Tormes, al anochecer del 4 de octubre de 1582. Pablo VI la declaró doctora de la Iglesia el 27 de septiembre de 1970.